Vanessa Banchero Picasso

Vanessa Banchero nunca imaginó que su retorno al Perú duraría tanto: “Siempre quise estudiar Economía en la Universidad del Pacífico. Por eso cuando terminé el colegio en Estados Unidos regresé al Perú. Quería estar aquí unos cuantos años, reconectarme con mi infancia y volver a irme. Pero cuando llegó el plazo que me había puesto, no lo hice. No quería. Estaba inmersa en proyectos muy interesantes con amigos de la UP y me quedé”.

Encontró, según sus propias palabras, amigos maravillosos e increíbles en la universidad. También profesores que le cambiaron la vida, que le enseñaron a razonar de manera distinta. Ellos hicieron que se quedara a vivir en el Perú, que no volviera a irse como tenía planeado. Porque fue en el momento, en que tenía pensado hacerlo, en que un grupo de alumnos montó la revista Boceto, que ya tiene diez años y que los unió de tal manera que siguieron trabajando proyectos juntos luego.

La idea nació porque Isy Faingold y Ken Saito querían crear una plataforma para que los alumnos pudieran comunicarse. Pero no deseaban que fuera una revista de economía o de política, sino un medio de expresión. Entonces decidieron que Boceto debía ser una revista. Y que quien la quisiera tendría que pagar por ella. Costaba dos soles, un precio nada prohibitivo. Ellos  se encargaron absolutamente de todo. El grupo se completó con Roberto Castro, Jorge Salas, Sebastián Sotelo, Carlos Zapata, Alessandra Zurita, Jorge Barnaby, Natalia Dongo-Soria, Juan Felipe Cabrera, Vanessa Abram, María Fé Trelles, Alex Bermúdez, José Luis Urteaga y Javier Alegría. El profesor César Calvo les llamaba el dream team. Todos eran economistas y administradores con código 99. Ése es uno de los mejores grupos con los que Vanessa ha trabajado.

“Han pasado los años y seguimos manteniendo el contacto de una forma estrecha. Algunos están estudiando y trabajando fuera, en países como Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido. Aunque vamos creciendo y asumimos cada vez más responsabilidades siempre encontramos el tiempo para vernos y saber uno del otro”, cuenta Vanessa. “Venimos de una promoción muy unida que vivió sus años universitarios en una universidad muy pequeña que nos hizo desarrollar un vínculo muy difícil de romper, aunque no tengas contacto continuo”.

Con muchos de ese equipo Vanessa continúa viéndose regularmente. Con Isy y Natalia, por ejemplo, trabaja en Ankay, una ONG que da becas de estudio a chicos talentosos con escasos recursos económicos. “Isy me pasó la voz a mí y yo a Natalia. Llevamos más de 3 años en esto. Ken, Jorge y José Luis también han ayudado durante este tiempo. Natalia está haciendo una consultoría en marketing en la empresa en la que trabajo ahora”.

La UP siempre está presente en lo que Vanessa hace, en la gente con la que trabaja, en la gente con la que sale y en aquella en la que busca consejo. Por eso nunca va a olvidarla. Forma parte de su vida.

2 Comentarios

  1. ivan secce perez says:

    es un ejemplo para todos los emprendedores peruansos

  2. Roger says:

    Hola,

    Quería comunicarme con Vanessa Banchero Picasso, ayer dejó su DNI en Garaje Gourmet y hemos estado tratando de ubicarla para devolvérselo. Puede llamarnos al 715 5924 o venir a recogerlo a la misma tienda, estamos hasta las 11.00pm.
    Saludos,

    Roger Guerra-García

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