Raimundo Morales

Cuando Raimundo Morales le comentó a su familia que estudiaría en la Facultad de Economía y Administración de la Universidad del Pacífico, su padre accedió con la condición de que después se convirtiera también en abogado. Eran los años sesenta, una época en la que los jóvenes solían estudiar o Derecho o Ingeniería. Una época, en rigor, en la que la propuesta de la Universidad del Pacífico era completamente innovadora.

Tras culminar la Universidad, Raimundo trabajó durante nueve meses en el hoy desaparecido Banco Wiese. Luego viajó a Estados Unidos a estudiar una maestría en The Wharton School de la Universidad de Pensilvania. Comenzaba la década del setenta, y en ese mismo país ingresó a trabajar al Banco Wells Fargo, hoy en día el cuarto más grande de Estados Unidos. Esa experiencia le permitió establecerse en diversas ciudades: San Francisco, Miami, Sao Paulo, Caracas y Buenos Aires. Después de ese periplo, retornó al país en 1980 y se incorporó al Banco de Crédito del Perú (BCP), en donde actualmente es Vicepresidente.

Nunca llegó a ser abogado, pero sí un prestigioso banquero, al igual que su padre y su tío. Raimundo se convirtió en un ejecutivo con un gran sentido social. Cuenta que este valor lo desarrolló en la Universidad, donde se formó bajo el tamiz de una preocupación constante por la realidad política y económica del país. “Una de las cosas más relevantes que aprendí en aquella época fue la preocupación por las personas y el entorno en el que uno trabaja. Antes de que estuviera de moda la responsabilidad social de las empresas, los egresados de la Universidad del Pacífico teníamos ya grabado ese mensaje”, dice.

En el BCP trabajó como segundo Gerente Adjunto de la oficina principal y luego pasó por la gerencia de crédito y de banca mayorista. En 1987 asomó el intento de estatización de la banca y el directorio decidió enviarlo a Estados Unidos para que asumiera la presidencia del Banco de Crédito Internacional, hoy Atlantic Security Bank.

Pero el destino le ofreció una revancha al retornar al Perú en 1990. Desde ese año hasta marzo de 2008, Raimundo asumió la gerencia general del BCP y se convirtió en el artífice de la recuperación del banco más representativo del Perú. La hiperinflación de los ochenta no solo había dañado el sistema financiero, sino también había provocado una fuga de talentos. Fue así que lideró la conformación de un nuevo grupo profesional y la creación del holding Credicorp, que agrupa al BCP, la AFP Integra, la Compañía de Seguros Pacífico y el Atlantic Security Bank.

Despidió la década de los noventa haciendo frente a la crisis asiática y rusa, y, pese a los choques externos e internos, durante su gerencia se sentaron las bases para el auge del BCP de cara al nuevo milenio, cuando se empezaron a otorgar créditos personales e hipotecarios, incluyendo a la población de bajos recursos. Fue el inicio también de un nuevo enfoque de programas de responsabilidad social, tanto en educación como en deporte.

Raimundo Morales ha sido testigo activo del desarrollo del sistema financiero en el país. No en vano ahora es “la voz de la prudencia dentro del BCP”, como él mismo lo dice desde su sillón en la vicepresidencia del banco.

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