María Fernanda Changanaqui

María Fernanda Changanaqui suele levantarse a la seis de la mañana y nadar de 3 a 4 kilómetros diarios. La natación es su pasión pero, también, significa lograr un gran objetivo: desea representar al Perú en el próximo mundial master. Se ha impuesto esta meta muy consciente de los sacrificios que implica. La perseverancia, finalmente, siempre ha estado presente en su vida. No por nada hoy es la actual Jefa del Departamento de Desarrollo de Personal del Banco Central de Reserva del Perú (BCR).

Si le preguntamos por la economía, Fernanda Changanaqui responde que le gustó siempre: desde joven es una convencida de que ésta puede cambiar y mejorar la realidad para dar bienestar a las personas. La Universidad del Pacífico la formó en esa profesión, aportando conocimientos al criterio que ya tenía, y sobre todo al hecho de sentir más seguridad al transmitir conceptos, analizar circunstancias y comunicar soluciones. “Creo que la comunicación continua es muy importante para lograr materializar el liderazgo”, dice con la experiencia de trabajar más de 25 años en el BCR.

Allí es una líder con ideas, que considera que una relación horizontal con todos los colaboradores es parte del liderazgo. Los líderes que admira tienen tres cualidades: autenticidad, honradez y espíritu de lucha. Parecen palabras que la definen también a ella.

Llegó a esta organización tras estar dos años en Venezuela, llevando a cabo un importante proyecto de desarrollo regional, y luego de haber estudiado una maestría en La Sorbona, de París. Regresó por sus abuelos. Su abuelo era notario y laboraba al frente del BCR (trabajar allí le sirvió también para estar cerca de él).

En el BCR pasó mucho tiempo en el área de estudios económicos. Luego le ofrecieron participar en la “Revista Moneda”, que edita el banco, y esto se acomodaba mejor a su vida personal, con dos hijos pequeños por aquel tiempo.

Cuando la organización comenzó a darle más importancia al área de Recursos Humanos, ella se especializó en comunicación, y desarrolló la revista institucional y la intranet del banco. Sin embargo, todo lo alcanzado se vio paralizado por un viaje: Fernanda se fue a vivir por dos años a Estados Unidos. Lo hacía por el sueño de su hija menor de querer estudiar allá, al igual que su hermano. Pidió licencia en el banco y tuvo que empezar de nuevo, en otro país.

En Estados Unidos estudiaba inglés y trabajaba con niños de pre-grado de 3 a 5 años, en lo que describe como una experiencia maravillosa y enternecedora. Cuando sus hijos acabaron el colegio e ingresaron a la universidad, entonces decidió regresar. Hoy recuerda aquellos días con la certeza de que todas esas experiencias la nutrieron como persona. Antes de terminar, comenta que su mamá vive con ella y que, cuando se jubile, estará con sus hijos. Muchas anécdotas le vienen a la cabeza cuando habla de la Universidad. Nunca va a olvidar la experiencia de aprender, el compañerismo, los profesores. Esos momentos que le enseñaron a ser una gran líder.

Deja un comentario