Makaly Rivera Chu

“Una de las cosas más importantes que rescato de haber estudiado Economía es la estructura mental que me brindó. La forma en la que piensa un economista es muy distinta a la de cualquier otro profesional”, afirma Makaly Rivera, quien terminó esta carrera en la UP en 1999. “Una se enfrenta y resuelve los problemas teniendo en cuenta diferentes factores a partir de una interrogante que se repite en muchas ocasiones: ¿cómo maximizar los escasos recursos y lograr un resultado óptimo? Esa es una noción que está siempre presente”.

Aunque Makaly confiesa que desde sus inicios en la vida laboral no ha ejercido la Economía como tal. Durante varios años ha trabajado en áreas relacionadas a Recursos Humanos y, últimamente, al marketing (hoy es Gerente de Productos del Banco de Crédito del Perú). En estos campos siente que su carrera le ha hecho diferenciarse y le ha dado un plus gracias a su formación en números y, sobre todo, a la gran versatilidad que le brindó: buscar la eficiencia y la efectividad son asuntos que todo el tiempo se están analizando, más allá del área en la que te desenvuelvas.

“El nivel de exigencia de la UP, además, te fuerza a dos cosas. La primera es a ser organizada, planificada, algo que te sirve para toda la vida. Lo segundo es que te acostumbra a un ritmo de trabajo bastante fuerte y que una aprende a tolerar. Ese nivel de rigurosidad hace que sientas que nunca te encontrarás con algo que no podrás realizar. Que eres capaz de todo. Esto tiene como consecuencia que siempre creas en ti mismo”, cuenta.

En la UP estudias con los mejores, dentro de una competencia sana. Y este es un punto que Makaly siempre valoró. El hecho de ser consciente de que todos se esfuerzan al igual que tú y que son creativos y talentosos, te potencia. La UP sacó lo mejor de ella porque el estándar no es el del promedio.

“Existe una confraternidad con tus compañeros y maestros que te hace sentir cómoda en todo momento, ya sea cuando estás aún estudiando o luego de egresar. Porque cuando te encuentras con alguien de la UP en el mundo laboral, por más que no sea de tu promoción, existe un lazo que nos acerca”, admite Makaly.

Esos lazos y vínculos se ven en todo momento. Nunca olvidará, por ejemplo, que su primer trabajo lo consiguió gracias a la UP sin que ella hubiera hecho algo en especial. Acababa de regresar a Lima luego de seis meses de unas prácticas en Europa y un día la llaman del Banco de Crédito. Necesitaban practicantes y a través de la oficina de Contacto Profesional tenían sus datos. Makaly estaba en el tercio superior. Es decir, la universidad le había hecho el contacto cuando ella aún no había buscado nada y recién regresaba al Perú. Entró al BCP través del curso de banca de negocios, que hoy es el programa de especialización en banca y que se trabaja en conjunto con la Universidad del Pacífico. Nunca imaginó que se quedaría tanto tiempo: en el BCP ha pasado por diferentes áreas a lo largo de trece años.

“Si bien toda la formación es de mucha exigencia, la UP nunca te pone el estigma de que tú eres bueno y el resto no. A todos les hace sentir que son buenos y que pueden serlo incluso más”, concluye Makaly. “Ese ambiente te enriquece. Buscamos la excelencia y no somos competitivos en el mal sentido de la palabra. No buscamos que al otro le vaya mal, sino que a uno le vaya lo mejor posible y que aquello también contribuya a los demás. Es una competencia positiva. La formación de la UP te hace creer en ti”.

 

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