Jürgen Schuldt

El intenso olor del cigarro impregna su oficina del Centro de Investigación donde nos recibe. Jürgen Schuldt toma un sorbo de agua, se acomoda en su sillón, e inicia el relato de su productiva vida académica y personal. Tiene 50 años en la Universidad del Pacífico y 40 de ellos los ha dedicado a la docencia e investigación.

En cuatro décadas ha formado a 3 mil alumnos entre ‘relajados’, ‘chancones’ hasta ´mentes brillantes´ como el presidente del BCR, Julio Velarde, los investigadores Bruno Seminario, Enrique Vásquez, Gustavo Yamada, Folke Kafka; y también a generaciones más jóvenes como el ministro de la Producción, Piero Ghezzi.

“Bruno Seminario es un genio fuera de serie. Cuando era estudiante él no necesitaba estudiar nada, solo escuchaba y sabía todo. ¡Es increíble! Julio Velarde era otro de la misma estirpe, de los mejores alumnos que he tenido”, recuerda el exvicerrector y exdecano de la Facultad de Economía, quien acaba de jubilarse de la docencia por cumplir 70 años, pero que continúa investigando en el CIUP.

Padre de 3 hijos y abuelo de 7 nietos, siente que vive una de las mejores etapas ahora que dejó la docencia, pues finalmente tiene más tiempo para dedicarse a sus intereses personales. “¡Estoy disfrutando de lo lindo, gozando, estoy escribiendo y leyendo todo lo que –por falta de tiempo- siempre quise”, enfatiza mientras dirige su mirada a la ruma de documentos en su escritorio y a los estantes sobrepoblados de su biblioteca.

Su oficina, a la que considera su “isla maravillosa”, está repleta de papers, documentos, y libros de todas las materias donde destacan títulos de sus temas favoritos como neuroeconomía, economía del comportamiento y economía evolucionaria, aparte de los de desarrollo y pensamiento Económico. Sin embargo tendrá que desprenderse de muchos de estos documentos, pues en unas pocas semanas el CIUP se mudará al nuevo “Edificio de Centros” y los investigadores serán reubicados en oficinas más pequeñas. “Tendré que donar libros a la Biblioteca y otros tendré que regalarlos. Me va a costar dejar esta oficina”, admite con resignación el profesor Schuldt, una de las figuras más emblemáticas de la UP.

La lección de Vilquechico

La experiencia que marcó la vida de Jürgen Schuldt tiene un nombre: Vilquechico. Cuando estudiante, pasó varios veranos en este pueblo aimara a orillas del Titicaca, que hipnotiza con su cielo azul y su vegetación. Dice que fue para “ayudar” y terminó siendo ayudado por la impresionante sabiduría indígena, lo que atrajo su interés por la antropología y la historia, lo que culminó con su permanente repensar de la ciencia económica ortodoxa.

“Los de mi promoción en la UP éramos pitucos de Miraflores o San Isidro, no conocíamos otro lugar. Así que decidimos irnos a vivir y trabajar en las comunidades campesinas durante las vacaciones de enero a marzo. Cuando conocí Vilquechico, en la provincia de Huancané, me pregunté ¿cómo puedo en el Perú aplicar una teoría económica que viene de Estados Unidos o Inglaterra, a una realidad como la de Vilquechico donde la cosa no cuadra?, entonces dije tengo que estudiar Antropología. Vivir en las comunidades campesinas fue la experiencia que me marcó para toda la vida, me permitió conocer el Perú”, relata el profesor Schuldt quien realizó su doctorado en Suiza, maestría en México y  bachillerato en Alemania.

No llegó a estudiar formalmente Antropología, pero su interés por analizar el comportamiento del hombre más allá de la ciencia económica ortodoxa, lo llevó a ubicarse entre los que ejercían «economía política» y, más recientemente, a investigar e incorporar al análisis las fascinantes conclusiones de las jóvenes disciplinas de la economía del comportamiento,  economía evolucionaria y neuroeconomía.

Su interés por estudiar estos campos surgió específicamente hace 40 años cuando vio que –todos los días- su hijo tomaba solo medio vaso de limonada o chicha morada y el resto lo dejaba. “Tras observar este comportamiento sistemático de desperdicio, analicé el tema y es así que inventé el término ´capacidad ociosa en el consumo´ y escribí un paper de 10 páginas que le di a varios alumnos, pero quedó ahí, a pesar de darse con infinidad de productos que se desperdician. A partir de los 80 aparecieron una serie de artículos científicos que estudiaban ´anomalías´ como esa en el comportamiento de los consumidores, de lo irracionales y miopes que somos en realidad. Dije esta es mi oportunidad. Aprendí de esas anomalías que no cuadraban con los axiomas básicos de la teoría económica y es así como nace el libro “Civilización del Desperdicio”, recuerda.

Una faceta poco conocida del profesor Jürgen es la de periodista. Fue jefe de la sección de Economía de “Noticias de la Mañana” un periódico opositor al gobierno militar de Francisco Morales Bermúdez. También fue codirector en “Actualidad Económica”, y en “30 días” (dirigida por Antonio Cisneros) fue responsable de la página de Economía. “Fue una experiencia lindísima”, asegura mientras revisa ejemplares de “Noticias de la mañana” que aún mantiene en su oficina.

La entrevista termina y es hora de cambiar de escenario para la sesión de fotos. El profesor Schuldt ofrece su ayuda para trasladar las luces, reflectores y demás material fotográfico. Es fácil deducir que la humildad es otra característica de este macizo hombre de 1.86 de altura, humildad que probablemente Vilquechico ayudó a moldear en su personalidad.

2 Comentarios

  1. Alejandro Chetirquen Soto says:

    Te conocí en México a ti y a Carmen vivíamos en el
    Mismo edificio en la calle de Insurgentes mi celular es número 844 35 02277. Saludos para toda tu familia

  2. Luis Cachay says:

    Un saludo muy cordial para mi profesor Jürgen uno de los que impulsó con más fuerza mi entusiasmo por la economía !!

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