Jorge Basadre Brazzini

Era verano de 1986. Todavía existía la vieja casona de la Universidad del Pacífico y mucha de la infraestructura actual estaba aún por construirse. La gran mayoría de clases se dictaban en el Pabellón A y ser “cachimbo”, según Jorge Basadre, podía ser algo intimidante para algunos. Por ello, a cada estudiante de primer ciclo se le asignaba un “mentor”, un compañero de ciclos superiores que lo orientaba para hacer menos traumática la adaptación a la universidad.

“Aún recuerdo claramente el primer día, cuando nos citaron para ser recibidos. Los alumnos antiguos empezaron su discurso así: ¿Les gusta el café? Porque acá van a aprender a tomar mucho café. Las horas de estudio van a ser muy largas”, cuenta Jorge, quien actualmente es Director de Enfoca, empresa de gestión de fondos de private equity que administra capitales por US$ 600 millones de AFPs, fondos multilaterales e inversionistas institucionales internacionales.

La UP siempre fue su primera opción para estudiar negocios en el Perú: el entorno que le tocó vivir fue muy especial y retador. Como alumno universitario, desde 1986 hasta 1990, pasó por una inflación acumulada de catorce millones por ciento. Sólo durante su último año de estudios la inflación fue de 7,650%. A pesar de ese contexto, para poder terminar la UP, había que formar una empresa y demostrar que el estudiante podía administrarla exitosamente. El Programa de Entrenamiento Gerencial (PEG), como así se le llamaba, era el requisito para obtener el grado de bachiller.

“El entorno en el que me formé profesionalmente en la UP fue sin duda bastante exigente. Pero me permitió reconocer que en un entorno como ése habría mucho por hacer y que las mayores oportunidades estarían en los siguientes años en el Perú y particularmente en formar empresa”, confiesa Jorge.

Esta fue una etapa muy especial para él. Posee muy buenos recuerdos de muchos de los profesores que lo formaron e inspiraron: Carlos Gatti, Percy Cayo, Ricardo Siu, Felipe Portocarrero, Luis Tuesta Soldevilla, Gonzalo Garland, Esteban Chong, Sergei Udolkin, Luis Baba Nakao, José Fernandez-Baca, Felipe Ortiz de Zevallos y Luis Estrada. Cada uno, dentro de su área de especialización y su estilo de enseñanza, marcaron un sello en su formación profesional.

A la UP también le debe muchos buenos amigos. Jorge aún recuerda que desde las primeras semanas ya estaba con ellos preparándose y estudiando hasta tarde para dar las acostumbradas prácticas calificadas de matemáticas de los sábados por la mañana. Y el ritmo no pararía, ciclo tras ciclo, hasta poder pasar todos los cursos “filtro”. Luego vendría el tiempo con los amigos para celebrar el fin de exámenes con unas cervezas y jaleas en los “huariques” de la zona o en los famosos almuerzos de cachimbos en Cieneguilla. Hasta hoy continúa viendo a muchos de ellos e inevitablemente los encuentra una y otra vez en su vida profesional.

La universidad fue una gran experiencia profesional y personal para él. Su vínculo con la UP continuó después de graduarse, no sólo como ex alumno sino también como profesor de finanzas por casi diez años y luego como miembro del Consejo Directivo del Patronato de la UP.

“Valoro  del exigente sistema de estudios el haberme preparado para enfrentar los innumerables retos, dificultades, tropiezos, éxitos y fracasos que son inherentes a los negocios, y para lo que es fundamental tener perseverancia, pasión y convicción en lo que uno hace. Esa fue la principal lección que la UP me brindó”.

 

 

 

 

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