Gonzalo Garland

Al terminar la secundaria, Gonzalo Garland pensó que la carrera de Economía poseía un equilibrio perfecto entre las letras y las ciencias. Entró a la Pacífico planeando ser diplomático al culminar sus estudios, pero en el camino los temas económicos se convirtieron en su pasión. Por un tiempo se dedicó a la investigación. Luego se convirtió en profesor (hasta el día de hoy continúa dictando clases, la mayoría en inglés). Como Vicepresidente de Desarrollo del Instituto de Empresa de Madrid, dedica la mayor parte de su tiempo a la gestión y las relaciones externas.

Los cinco años que pasé en la UP me marcaron como persona. Solo poseo buenos recuerdos. Hice grandes amistades que mantengo hasta el día de hoy. Esas relaciones humanas han sido fundamentales en mi vida. No solo adquirí conocimientos, sino valores. Me transmitió la capacidad de escuchar y dialogar. Fue una experiencia muy enriquecedora que llevo conmigo todo el tiempo”, reconoce.

Para Gonzalo, la UP fue una experiencia intelectual crucial en su vida. Empezó la carrera en 1976, la época del fin del régimen militar y el regreso a la democracia. Vivía en un contexto internacional complicado, con inflación y shock en los precios del petróleo. Un momento de desconcierto económico, donde se generaban intensos debates sobre América Latina, como en el Centro de Estudiantes de la universidad, donde disfrutaba cada discusión ideológica y política. Un año, incluso, fue elegido representante estudiantil, para transmitir las inquietudes del alumnado.

“Fue una época de enriquecimiento permanente en todo sentido. Eso se lo agradezco mucho a la universidad y a mis amigos” afirma Gonzalo, quien se enorgullece de la responsabilidad que la UP tiene con el país, pues ahí aprendió a ver las cosas desde una perspectiva nacional y global. Es más, en su trabajo actual ha incorporado cursos de humanidades, como en la Pacífico.

“Aprendí del contraste entre magníficos profesores que tenían opiniones contrarias. Valoro muchísimo las enseñanzas de J.J. Pérez durante su curso de arte y cultura. Nos abría realmente la mente”, cuenta Gonzalo. También recuerda con cariño a los profesores Chicho Bonifaz y a Julio Velarde. En Madrid ha comprobado que su formación le ha permitido estar al mismo nivel que egresados de las mejores universidades del mundo. Dicho nivel lo mantienen sus alumnos provenientes de la UP: “Estoy en una escuela muy competitiva, en la que estudia gente de todas partes y tengo muchos estudiantes que vienen de la Pacífico y son los mejores de su clase. Hay una conexión importante cuando me encuentro con alumnos que vienen de mi universidad”, cuenta.

Gonzalo remarca que la formación recibida lo impulsó profesionalmente, gracias al ambiente de intercambio de ideas y opiniones, donde se generaba debate. Siempre le habían interesado los temas internacionales y políticos, pero todos los instrumentos, teorías e interpretaciones que conoció le permitieron llegar lejos. La UP, como ya lo dijo antes, le abrió la mente y amplió su panorama.

1 Comentario

  1. La educación es el equilibrio de la vida.lo felicito por tan buena elección para conducir el camino de su vida….Dios siempre lo acompañe.

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