Gianfranco Castagnola

El concepto de alma mater es algo muy arraigado en Gianfranco Castagnola, debido a que estudió en una Universidad del Pacífico un tanto distinta a la de hoy: una casona antigua y en la que tocaban el timbre antes de entrar a clases. Ya desde esos días, sin embargo, existía una familiaridad bastante extendida entre profesores y alumnos. Ese hecho motivó una relación emocional con la Universidad, de la que hoy, como Presidente Ejecutivo de Apoyo Consultoría, dice sentirse muy orgulloso.

Gianfranco recuerda que tuvo profesores que marcaron su vida universitaria: Julio Velarde, en la parte técnica; Folke Kafka, en la teórica; y Carlos Amat y León, quien promovía el debate de ideas: de teoría y realidad. Esto influyó en su formación, que luego complementó con una maestría en Harvard, sus viajes constantes y con su trabajo en Apoyo, empresa a la que llegó por recomendación del gran historiador Jorge Basadre.

Esa historia, recuerda, se inició cuando estaba en el Centro de Estudiantes de la Universidad y era parte de “Panorama”, la revista que dirigía Augusto Álvarez Rodrich. Un día decidieron entrevistar a Basadre, a quien él conocía porque era amigo de su familia, y el texto acabó publicado en la revista Caretas. Fue la última que se le hizo, pues Basadre murió al poco tiempo.  A partir de ahí empezó en Apoyo, en donde ha trabajado casi toda su vida.

Para Gianfranco un líder es una persona que basada en su capacidad de convencimiento y confianza logra dirigir a un grupo hacia un mismo proyecto. “El mejor ejemplo es Nelson Mandela, el hombre más importante del siglo XX”, indica. Y lo dice con conocimiento: estuvo en Sudáfrica y recorrió parte de ese país conociendo su realidad y sus contrastes. Hoy, con toda la experiencia adquirida, señala con entusiasmo que “el sentido de futuro es un cambio fundamental que pueden vivir las nuevas generaciones”. Por esto, asegura, podemos esperar que cada año el Perú mejore como país.

Aficionado al teatro, la historia, los viajes, los deportes, la lectura, la música y el cine, piensa que uno debe buscar siempre una mirada amplia de las cosas: “Quedarte en tu trabajo y solo como un tecnócrata no es vivir plenamente”, dice.

Dos de sus tres hijas estudian en la Universidad del Pacífico. Confía en que tendrán experiencias tan ricas como las que él vivió. “Uno tiene amigos de muchos lados, pero los amigos que te acompañan toda la vida son los que uno encuentra mientras estudia su carrera”. No tiene dudas: esa es una de las cosas más valiosas que brinda la vida universitaria.

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