Ernesto Soto Canny

Se podría decir que en la vida de Ernesto Soto siempre ha estado presente la curiosidad y su interés por diferentes campos.  Comenzó Economía en la Universidad del Pacífico, luego se retiró para iniciar Estudios Generales de Letras en la Universidad Católica (PUCP), y regresó para estudiar en paralelo en ambas casas de estudios durante un año. Finalmente terminó Administración en la UP. Después hizo un semestre de Antropología en la PUCP y estudió un Máster de Periodismo y Estrategia de Medios, en Estados Unidos, y otro en Gobierno y Cultura de las Organizaciones, en España.

Su carrera siempre ha estado ligada al mundo editorial, pero desde el enfoque de la gestión y el desarrollo de los negocios. Esto definitivamente tiene que ver con su personalidad y sus intereses. “En todo lo que hago aplico la formación que me dio la UP en economía, ya sea en materia de finanzas, marketing e incluso números”.

Ernesto siempre tuvo una atracción por el mundo empresarial. Y la Universidad del Pacífico sentía que se encontraba la gente que, de alguna u otra manera, lideraría el país veinte años después. Y así ha sido. La UP le permitió entender cómo se manejaba el poder económico y pero también sus protagonistas.

“Creo que la universidad me dio un sentido de excelencia del trabajo bien hecho. Siempre intento lograr un nivel de exigencia conmigo mismo en todas las cosas que hago”, afirma Ernesto. “Y todo lo que hice después de estudiar Administración, a nivel académico y profesional, tiene un alto grado de esfuerzo. Un valor que rescato de mi formación”.

Su primer acercamiento al mundo editorial lo tuvo en la universidad, en la que hizo junto a un grupo de gente una revista de estudiantes, llamada Panorama, en la que se tenía que hacer de todo, desde la diagramación hasta salir a la calle a buscar publicidad. La hicieron durante dos años consecutivos.

“La estructura que me dio la universidad ha condicionado definitivamente lo que soy ahora. Tuve la suerte de tener con 30 años un puesto de responsabilidad muy alta como Gerente General de un medio de comunicación como Canal N. Y eso es algo que no me hubiera sucedido si no hubiera pasado por la UP, que me abrió muchas puertas”, confiesa.

La universidad también le dio la oportunidad de conocer el país de otra manera. Por ello formó parte de un grupo de gente que se movilizó para que la UP retomara su programa de prácticas en provincias, que había sido suspendido como consecuencia del terrorismo, cuando era realmente peligroso viajar a las áreas rurales. Y vivió tres meses con una comunidad shipiba de Pucallpa, cerca de la frontera con Brasil, gracias a un convenio con la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana. El objetivo era hacer un inventario de sus recursos y conectarlos con programas oficiales de los ministerios de Educación, Sanidad y Agricultura. Ésta fue una experiencia de vida única.

En la actualidad, Ernesto vive entre México y Brasil, pero le gusta la idea de hacer proyectos de colaboración con Perú. Esté donde esté. La idea de abrir frentes entre varios países lo ilusiona. Siempre que realiza consultorías empresariales para medios de comunicación, los lleva a Perú a conocer El Comercio, que considera que es uno de los grandes casos de gestión empresarial exitosa en América Latina, de una gestión hecha por una empresa familiar de forma muy profesional, que ha crecido cinco veces en los últimos doce años.

“Me encantaría producir proyectos de documentales, como ya he hecho en Buenos Aires. Es algo que siempre me da vueltas en la cabeza. Es un nuevo desafío. Como tantos que pude afrontar antes, en gran medida, por la formación que tuve”, finaliza Ernesto.

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