Aldo Defilippi

Para Aldo Defilippi, en temas de liderazgo y manejo de empresas hay aspectos que no son tomados en cuenta debidamente, por más que se conozcan y admitan su importancia. Factores que son innegables pero que en el trajín del día a día, a veces, son dejados de lado. El respeto por los demás, por ejemplo, aunque no sea observable a corto plazo, tarde o temprano representa resultados interesantes dentro y fuera de una organización. Solo un buen líder puede darse cuenta de ello.

Inculcar estos valores a un equipo de trabajo generará resultados que beneficiarán a la sociedad en general. “Trabajar en equipo permite que se sumen esfuerzos. Quizá el valor más sobresaliente en un líder sea saber cómo integrar las diversas habilidades de un grupo de personas. Y, en ese contexto, hay valores que no pueden dejarse de lado pues son fundamentales para que una sociedad coexista y progrese”, indica Aldo.

Para él, un líder –cuando sabe hacer su trabajo– puede lograr que la suma de las virtudes de su equipo sea mayor que la suma de sus defectos, y que las deficiencias de cada uno sean compensadas a través de una multiplicación de sus cualidades. “El líder tiene que transmitir los objetivos y su entusiasmo a tal nivel que debe llegar a todos en la organización”.

Esta preocupación social y empresarial por parte de Aldo ha hecho que ocupe diversos cargos de trascendencia. Economista de la Universidad del Pacífico y Magíster en Economía de la Universidad de Boston, en su hoja de vida destacan puestos como el de Presidente de la Fundación del Cáncer y de la Asociación de Cámaras de Comercio Binacionales del Perú (ACCB), y  Director Ejecutivo de la Cámara de Comercio Americana del Perú (AMCHAM).

“En la Universidad me acostumbraron a razonar estratégicamente y a tomar decisiones. Recibí una serie de herramientas que me ayudaron desde el principio”. Esa formación le brindó a Aldo, además de confianza y seguridad, una visión global de diferentes situaciones. Circunstancias complejas que ha sabido enfrentar de manera exitosa, y en donde los valores siempre han estado presente.

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